Miami-Buenos Aires

Mi Obra

Boomerang

Toda acción conlleva una reacción; un efecto, una consecuencia.

En estos tiempos difíciles, donde estamos agobiados por el horror de las guerras, las catástrofes ambiéntales, el terror de la muerte a causa de la pandemia, conflictos sociales, entre otros, los sentimientos de incertidumbre, angustia y dolor parecen ser los protagonistas del diario vivir.

Tomando como fuente de inspiración la humanidad, el ser, la conciencia, el amor y el respeto por la vida en todas sus manifestaciones, mediante la experimentación busco hacer visible lo invisible, sensibilizar a través de la fuerza del color y el relato abierto de el drama, urgando en el dolor, en su forma y su oscuridad para encontrar el anhelado mensaje de belleza y luz en el camino, tomando como punto de partida la percepción, empatía y concientizacion de los diversos temas que nos afectan a todos y que permanecen vigentes.

La serie “Sálvame” , con la obra “ Boomerang” como protagonista, representa la crónica de nuestra autodestrucción, la reacción violenta de la naturaleza, llevándonos al caos y oscuridad por nuestros actos de inconciencia, agresión, apatía, violencia y desamor hacia ella, hacia la vida misma.

¿Por qué al celebrar la vida, el porvenir de un bebé naciente, un bosque debe morir?

¿Por qué el placer de un cigarrillo puede terminar con un bosque?

Paradójicamente, en algunos casos, limpiar el campo para sembrar comida termina con miles de hectáreas de tierra consumidos por incendios, dejando a su paso pérdidas humanas, fauna y flora calcinadas, tierra infértil. Llevando el mundo a la hambruna, la contaminación y la sed.

¿Por qué la industrialización desaforada, el desarrollo, el confort y la pereza nos están llevando a buscar un hogar fuera de nuestro planeta?

Que estamos haciendo para cambiar la parte que nos corresponde en nuestra historia?

El mensaje está latente y manifiesto.

No necesitamos morir para renacer, tocar fondo para resurgir, ni perder para ganar.

Podemos elegir la luz en el camino,

la reafirmación del ser, la empatía, el reinventarse, el construir.

El amor es el motor, la fuerza de la humanidad, la llama de nuestro corazón y la certeza de que existe un mejor mañana.

Mi pintura es pues, una invitación a preservar nuestra naturaleza, nuestro planeta y refugio, nuestro hogar, a dejar fluir la mejor parte del ser humano, donde prevalezca el amor, la fe, la esperanza, el trabajo y el empeño por seguir construyendo

Un mundo mejor. pero requiere de un accionar; 

“La recuperación de la conciencia humana.”